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Tentado, no cedas, Ceder es pecar; Más fácil seráte Luchando triunfar. ¡Valor! pues, gustoso Domina tu mal; Jesús librar puede De asalto mortal.
A Jesús pronto acude, En Sus brazos tu alma Hallará dulce calma; El te hará vencedor.
Evita el pecado, Procura agradar A Dios, a quien debes Por siempre ensalzar; No manche tus labios Impúdica voz, Tu corazón guarda De codicia atroz.
Amante, benigno Y enérgico sé; En Cristo ten siempre Indómita fe; Veraz sea tu dicho, De Dios es tu ser; Corona te espera Y vas a vencer. |
Tanto la letra como la música del himno ampliamente usado, son obra del Sr. H. R. Palmer. El autor dice que el himno fue una inspiración que le vino mientras estudiaba el tema árido de “Teoría”. Tanto las palabras como la música le sobrevinieron instantáneamente, y poniendo a un lado su obra teorética, las escribió tan rápido como podía mover su pluma.
Por sugerencia de un amigo se hicieron ligeros cambios en la tercera estrofa, y la melodía fue luego traspuesta de la clave A a la B; fuera de ello la composición está exactamente como salió aquel día de la pluma del Sr. Palmer.
Un notable incidente, ilustrando el poder del himno del Sr. Palmer, tuvo lugar en la Prisión Estatal de Sing Sing, Nueva York. En aquel tiempo las mujeres eran confinadas allí igual que los hombres, y en una ocasión, cuando se le permitía a las mujeres sentarse en el corredor para escuchar el mensaje de una mujer, las prisioneras se rebelaron contra una orden dada por la matrona, resultando en una escena terrible, durante la cual chillidos, cinismo, blasfemia y profanación llenaron el lugar. La matrona había pedido ayuda, cuando de repente una voz se elevó por encima del tumulto, cantando "Tentado, no cedas, ceder es pecar".
Era el himno favorito de una de las prisioneras, y conforme esas palabras resonaban, primero comenzó a prevalecer la calma, luego las mujeres se unieron en el himno, y finalmente marcharon con tranquilidad a sus celdas.
Compositor de la música de: "Lleno de angustia y temores" = "Mira, Señor, la tormenta"