TAL COMO SOY, SIN UNA SOLA EXCUSA

Tal como soy, sin una sola excusa,

Porque tu sangre diste en mi provecho,

Porque me mandas que a tu seno vuele,

¡Oh Cordero de Dios! acudo, vengo.

 

Tal como soy, sin esperar siquiera

A borrar ni una mancha de mi seno,

A ti, que todas borras con tu sangre,

¡Oh Cordero de Dios! acudo, vengo.

 

Tal como soy de penas combatido,

De torpes dudas, de conflictos lleno,

De luchas y temores rodeado,

¡Oh Cordero de Dios! acudo, vengo.

 

Tal como soy, tan débil, pobre y ciego,

Vista, riquezas y salud encuentro,

Y cuanto necesito, si a tus plantas,

¡Oh Cordero de Dios! acudo, vengo.

 

Tal como soy, tu amor desconocido

Toda barrera rompió en mi provecho,

Y para ser tuyo y tuyo sólo ahora,

¡Oh Cordero de Dios! acudo, vengo.

 

Tal como soy, a disfrutar la gloria

De ese profundo amor, gratuito, inmenso;

Por poco tiempo, aquí, después arriba,

¡Oh Cordero de Dios! acudo, vengo.

H-163

CHARLOTTE ELLIOT, 1789-1871

Ver: "Tal como soy, sin más decir"