NUNCA ESPERES EL MOMENTO

Nunca esperes el momento de una gran acción,

Ni que pueda lejos ir tu luz;

De la vida a los pequeños actos de atención,

Brilla en el sitio donde estés.

 

Brilla en el sitio donde estés, //

Puedes con tu luz algún perdido rescatar,
Brilla en el sitio donde estés.

 

Puedes en tu cielo alguna nube disipar,

Haz a un lado tu egoísmo cruel;

Aunque sólo un corazón pudieres consolar,

Brilla en el sitio donde estés.

 

Puede tu talento alguna cosa descubrir

Do tu luz podrá resplandecer;

De tu mano el pan de vida puede aquí venir,

Brilla en el sitio donde estés.

H-457

Una joven tenía la ilusión misionera, de llevar a muchos a Cristo.

Repentinamente la enfermedad de su padre frustró sus planes, impidiéndole marchar. Quedó retenida, encerrada en una habitación, cuidando de él. Allí escribió el himno cantado internacionalmente: "Brilla en el rincón donde estás" (traducción literal del coro), que ha sido de bendición a tantísimas personas y a través de décadas. ¡Seguramente así logró mucho más de lo que hubiera hecho de otra manera!