CUANDO TEMPESTADES SURGEN AL REDOR

Cuando tempestades surgen al redor

Y desanimados sois, y con temor,

Ved las bendiciones que el Señor os da,

Y contadlas todas: son de Jehová.

 

Ved lo mucho que el Señor os da, //

¡Bendiciones!... son de vuestro Dios;

Ved las bendiciones que el Señor os da.

 

Cuando veis a otros con su rico haber,

Y tenéis tan poco en vuestro poder,

Ved las bendiciones que el Señor os da,

Y contadlas todas: son de Jehová.

 

Cuando estáis en lucha con el tentador,

Recordad a Cristo y su gran amor;

Ved las bendiciones que el Señor os da,

Y contadlas todas: son de Jehová.

H-430    Sonido: (((·)))




¡Empieza a contar!

Una mujer en Inglaterra, con más de ochenta años, a pesar de su debilidad y de que no podía salir de casa, siempre manifestaba una actitud de agradecimiento cada vez que le hablaban por teléfono. Uno de sus himnos preferidos siempre fue este. Un día dijo: «He dejado de contar mis bendiciones una por una»; pero para aclarar enseguida: «¡Tengo tantas que las estoy pesando por toneladas!»

Una amiga suya, cuenta que pasó por una época en la que luchaba con la falta de sueño. Entonces forjó un hábito nuevo: Tratar de anotar, durante todo el día, cada una de sus bendiciones, grandes o pequeñas. Al llegar la noche, ya acostada, las mencionaba una a una y daba gracias a Dios por todas ellas. Esta práctica, no sólo cambió su actitud de negativa a positiva, sino que a menudo se quedaba dormida tranquilamente antes de terminar la lista. Dios usó un tiempo de luchas en su vida para ayudarle a desarrollar una actitud de agradecimiento.

Donald Grey Barnhouse dijo: «¡Qué extraño que Dios tenga que suplicarles a aquellos a quienes salvó del abismo que le muestren gratitud!» ¿Está usando el Señor una prueba difícil para suplicarte que lo alabes más? Si es así, empieza a contar tus bendiciones y a descubrir lo bueno que es dar gracias al Señor (Salmo 92:1).

La alabanza a Dios brota naturalmente cuando cuentas tus bendiciones.