¿CÓMO EN SU SANGRE PUDO HABER?

¿Cómo en su sangre pudo haber, tanta ventura para mí?

¿Si yo sus penas agravé y de su muerte causa fui?

¿Hay maravilla cual su amor? ¡Morir por mí con tal dolor!

 

¡Hondo misterio: El inmortal hacerse hombre y sucumbir!

En vano intenta sondear tanto prodigio el querubín.

Mentes excelsas ¡no inquirir! y al Dios y Hombre bendecid.

 

Nada retiene al descender sino su amor y caridad.

Todo lo entrega: gloria, prez, corona, trono, majestad.

Ver redimidos, es su afán, los tristes hijos de Adán.

 

Mi alma, atada en la prisión, anhela redención y paz.

De pronto vierte sobre mí la luz radiante de su faz.

Cayeron mis cadenas, vi mi libertad ¡y le seguí!

 

¡Jesús es mío! Vivo en él. No temo ya condenación.

él es mi todo, vida, luz, justicia, paz y redención.

Me guarda el trono eternal, por él, corona celestial.

H-254b    Sonido: (((·)))




CHARLES WESLEY (1707-1781), 1739

Ver historia del autor en:
"Cariñoso Salvador"


Otros himnos del mismo:
"Cariñoso Salvador"
"Oíd un son en alta esfera"